Mesoterapia capilar: 10 casos en los que está indicada

mesoterapia capilar

La mesoterapia capilar es uno de los tratamientos médicos más solicitados en las consultas de tricología, pero todavía genera dudas sobre cuándo conviene hacerla. Consiste en aplicar microinyecciones de vitaminas, minerales, aminoácidos y otros nutrientes en el cuero cabelludo para estimular el crecimiento del cabello y mejorar la salud de la piel de esa zona. Puede tener un uso preventivo o un uso de tratamiento.

Para el peluquero, conocer sus indicaciones es útil. Es quien ve de cerca y con regularidad el cuero cabelludo de sus clientes y quien suele detectar antes que nadie una pérdida de densidad o un cambio en la textura del pelo. Los especialistas de Área Capilar, unidad de tricología y trasplante capilar, resumen en diez los casos en los que se suele pautar este tratamiento.

Cuándo se recomienda la mesoterapia capilar

1. Alopecia androgenética. En la calvicie de origen hereditario y hormonal, tanto en hombres como en mujeres, la mesoterapia se emplea para estimular los folículos y frenar la progresión de la pérdida de cabello, además de mejorar la densidad capilar.

2. Efluvio telógeno. Ante una caída repentina y abundante provocada por estrés, enfermedad, cambios hormonales o carencias nutricionales, el tratamiento puede ayudar a estimular el crecimiento de pelo nuevo y acelerar la recuperación.

3. Cabello fino y debilitado. Cuando el pelo pierde grosor, por ejemplo con la edad, aportar nutrientes directamente al cuero cabelludo busca favorecer un crecimiento de cabello más grueso y vital.

4. Cabello sensibilizado por servicios químicos. Para quienes han castigado el pelo con tintes, alisados o permanentes, la clínica plantea la mesoterapia como una forma de revitalizar el cuero cabelludo y mejorar la fuerza y la textura del cabello que crece. Es un caso especialmente cercano al día a día del salón.

5. Cuero cabelludo seco o desnutrido. En casos de sequedad, picor o descamación, las microinyecciones aportan hidratación y nutrientes para crear un entorno más favorable al crecimiento del pelo.

6. Menopausia. Entre los 45 y los 55 años, los cambios hormonales de la perimenopausia y la menopausia suelen traducirse en un pelo más fino y con menos densidad. La mesoterapia busca fortalecer los folículos para atenuar ese efecto.

7. Antecedentes familiares. Las personas con antecedentes de calvicie o adelgazamiento del cabello en la familia pueden recurrir a ella como medida preventiva.

8. Después del embarazo. La caída de pelo posparto se debe a los cambios hormonales. Según la clínica, el tratamiento ayuda a regenerar el cabello y a acelerar su recuperación.

9. Estrés crónico. El estrés mantenido en el tiempo suele ir acompañado de caída del cabello, y la mesoterapia es una de las opciones para tratarla.

10. Déficits nutricionales. Cuando la falta de vitaminas y minerales afecta al pelo, como ocurre con la falta de hierro, el tratamiento lleva esos nutrientes directamente al cuero cabelludo.

Un tratamiento médico que empieza por el diagnóstico

La mesoterapia capilar es un procedimiento médico. Antes de pautarla es necesario hacer un diagnóstico, por ejemplo con tricoscopia digital, para identificar el tipo de caída y su causa. El número de sesiones y la composición del tratamiento dependen de cada paciente. A menudo se combina con otras opciones, como el plasma rico en plaquetas, la carboxiterapia o la medicación oral y tópica.

El papel del peluquero ante la caída del cabello

El salón no diagnostica ni trata la alopecia, pero puede ser el primer filtro. Detectar zonas con menos densidad, un pelo que se afina de un servicio a otro o un cuero cabelludo irritado, y recomendar al cliente que acuda a un especialista, forma parte de un asesoramiento profesional completo. Por eso la tricología es cada vez más importante en la formación del peluquero. Para ampliar información sobre el tratamiento, puedes consultar nuestro artículo sobre los usos, ventajas y dudas frecuentes de la mesoterapia capilar.