El cuidado del cabello atraviesa un momento de revisión profunda. Frente a rutinas cada vez más largas y productos cada vez más específicos, resurgen gestos aparentemente sencillos que ponen el foco en lo esencial: la salud de la fibra capilar.
El hair oiling —la aplicación de aceites en el cabello como tratamiento— que durante años se asoció a rituales tradicionales o soluciones caseras hoy se integra en rutinas modernas, respaldado por profesionales de la salud capilar, la formulación cosmética y el cuidado consciente del cabello.
Pero ¿en qué consiste exactamente el hair oiling?, ¿funciona en todos los cabellos?, ¿y cómo aplicarlo sin cometer errores?
Qué es el hair oiling y de dónde viene
El hair oiling es una técnica de cuidado capilar basada en la aplicación de aceites —preferiblemente de origen vegetal— sobre el cabello, y en algunos casos también sobre el cuero cabelludo, con el objetivo de mejorar la calidad de la fibra, su resistencia y su aspecto.
Aunque hoy se ha popularizado bajo este nombre, se trata de un ritual con raíces profundas en la tradición ayurvédica, donde el uso de aceites forma parte del cuidado integral del cuerpo y del equilibrio entre piel, cabello y entorno. Según explica Filip Van, CEO de la firma cosmética natural DI OLEO, esta práctica responde también a una tendencia más amplia: “Hay una vuelta muy firme a lo natural, al respeto por el medio ambiente y a técnicas milenarias que ahora se practican tanto en salones como en casa”.
Lejos de reproducir esos rituales de forma literal, el hair oiling actual se adapta a las necesidades del cabello contemporáneo, expuesto de forma constante al calor, la polución, los lavados frecuentes y el estrés ambiental.
Tipos de aceites para diferentes tipos de cabellos
No todos los aceites funcionan igual ni aportan los mismos beneficios. Para que el hair oiling sea efectivo —y no termine apelmazando o desequilibrando el cabello— es clave adaptar el tipo de aceite a la fibra y al cuero cabelludo.
• Cabellos finos o con poco volumen
- Aceites ligeros y de rápida absorción
- Aplicación en pequeñas cantidades, solo en medios y puntas
- Objetivo: nutrir sin aportar peso
Filip Van, CEO de DI OLEO, señala que “aceites como el de jojoba pueden funcionar muy bien en cabellos finos, ya que hidratan sin saturar la fibra”.
• Cabellos secos o muy encrespados
- Aceites más densos y nutritivos
- Mayor tolerancia a tiempos de exposición largos
- Objetivo: mejorar manejabilidad, resistencia y brillo
En estos casos, los aceites ayudan a reforzar la fibra y a controlar el encrespamiento, especialmente en cabellos castigados por calor o procesos químicos.
• Cabellos dañados o con alta porosidad
- Aceites con afinidad estructural con la queratina
- Uso como tratamiento previo al lavado
- Objetivo: reducir la pérdida de proteínas y reforzar la cutícula
Desde Hospital Capilar recuerdan que el beneficio del hair oiling está ligado tanto al tipo de aceite como a su concentración y forma de aplicación.
• Cabellos con tendencia grasa o cuero cabelludo sensible
- Aceites adecuados y bien seleccionados
- Evitar exceso de producto y contacto directo con la raíz
- Objetivo: proteger la fibra sin alterar el equilibrio del cuero cabelludo
Filip Van apunta que “ingredientes como la lavanda o el árbol de té pueden adaptarse mejor a cueros cabelludos con tendencia grasa, siempre que se utilicen con criterio”.
Aceites habituales en el hair oiling y para qué se usan
| Aceite | Tipo de cabello recomendado | Beneficios principales | Cómo usarlo |
|---|---|---|---|
| Aceite de argán | Cabellos secos, encrespados o apagados (también finos, en poca cantidad) | Nutre, aporta brillo, mejora la elasticidad y controla el frizz | En medios y puntas, antes o después del lavado |
| Aceite de jojoba | Cabellos finos y cueros cabelludos con tendencia grasa | Equilibra, hidrata sin aportar peso, respeta el sebo natural | Poca cantidad, evitando la raíz si hay grasa |
| Aceite de coco | Cabellos muy secos, dañados o con alta porosidad | Penetra en la fibra, reduce la pérdida de proteínas, refuerza el tallo | Como tratamiento previo al lavado |
| Aceite de semilla de uva | Cabellos finos o con poco volumen | Ligero, aporta brillo sin sensación grasa | En pequeñas cantidades, como sellado |
| Aceites esenciales y extractos botánicos (lavanda, árbol de té, romero) | Cuero cabelludo sensible o con tendencia grasa | Efecto purificante, equilibrante y calmante | Siempre diluidos y con uso puntual |
Usos y beneficios del hair oiling
Cuando se aplica correctamente, el hair oiling puede aportar beneficios visibles a distintos niveles. Entre los más destacados se encuentran la mejora de la hidratación de la fibra, la reducción del encrespamiento, el aumento del brillo y una mayor resistencia del cabello frente a la rotura.
Desde el punto de vista médico, Steven Walker, doctor en medicina capilar en Hospital Capilar, explica que aplicar aceites sobre el tallo capilar «ayuda a reforzar la cutícula, reducir la pérdida de hidratación y proteger el cabello frente a agresiones externas como la polución o el calor». Al mejorar el estado de la cutícula, el cabello se vuelve más resistente y con mejor aspecto.
¿Potencia el crecimiento del pelo?
En este punto surge una de las dudas más frecuentes: ¿el hair oiling ayuda al crecimiento del cabello?
La respuesta es clara. Según coinciden los especialistas, el hair oiling no estimula el crecimiento del cabello, ya que no actúa directamente sobre el folículo piloso.
Su acción se centra en la fibra capilar, mejorando su calidad, resistencia y aspecto. Lo que sí puede conseguirse es que el cabello se rompa menos y se vea más sano, lo que a menudo se interpreta erróneamente como un mayor crecimiento.
Cómo se usa el hair oiling
Rutina capilar realista
Integrar el hair oiling en una rutina capilar no requiere grandes cambios, pero sí criterio. La frecuencia dependerá del estado del cabello y de sus necesidades concretas.
David Lesur, peluquero y director de formación, señala que “como estándar orientativo, en cabellos muy secos o dañados podría aplicarse dos o tres veces por semana, pero siempre es importante partir de un diagnóstico previo del estado del cabello”.
En cabellos normales, una aplicación más puntual puede ser suficiente para mantener la hidratación y mejorar el aspecto general sin sobrecargar la fibra.
Cuándo y cómo se aplica
El hair oiling puede realizarse en distintos momentos de la rutina, según el objetivo que se busque.
‣ SI LO APLICAS ANTES DE LAVAR:
Aplicado antes del lavado, actúa como un tratamiento nutritivo profundo que protege la fibra y ayuda a reducir la pérdida de proteínas durante el lavado.
‣ SI LO APLICAS DESPUÉS DE LAVAR:
Tras el lavado, en pequeñas cantidades, el aceite sella la hidratación, controla el encrespamiento y aporta brillo.
‣SI LO APLICAS COMO TRATAMIENTO NOCTURNO:
Existe también la opción del tratamiento nocturno, especialmente en cabellos muy secos o dañados.
Filip Van recomienda dejar actuar el aceite “un mínimo de 20 a 25 minutos, pudiendo prolongarse incluso toda la noche en casos de cabello muy seco o encrespado, siempre protegiendo el cabello con un gorro”. En estos casos, el lavado posterior es imprescindible para retirar el exceso de producto.
Diferencias en hombres y mujeres
Aunque el hair oiling se basa en el mismo principio para todos, el cabello masculino y femenino suele presentar diferencias que conviene tener en cuenta a la hora de aplicarlo. No se trata de rutinas opuestas, sino de pequeños ajustes que pueden marcar la diferencia en el resultado.
Tal y como explica Andrés Martín, director de California Dreaming y distribuidor en España de la firma capilar BYRD Hairdo, “el pelo masculino suele ser más graso y crece más lento, mientras que el femenino tiende a ser más fino y requiere más cuidados”.
En la práctica, esto implica que en hombres el hair oiling suele funcionar mejor con aceites ligeros, aplicaciones puntuales y evitando la raíz, especialmente si el cuero cabelludo es graso.
En mujeres, en cambio, es más habitual utilizarlo como tratamiento nutritivo en medios y puntas, sobre todo en cabellos largos o sometidos a calor y coloraciones.
Más allá del género, los especialistas coinciden en que lo determinante no es si el cabello es masculino o femenino, sino su estado real y las necesidades concretas de la fibra y del cuero cabelludo. Adaptar el tipo de aceite, la cantidad y la frecuencia sigue siendo la clave para que el hair oiling aporte beneficios sin efectos indeseados.
Errores frecuentes al aplicar aceites en el cabello
Aunque el hair oiling es una técnica sencilla, su mala aplicación puede hacer que los resultados no sean los esperados. Estos son algunos de los errores más habituales:
❌ Usar demasiada cantidad de aceite
Más producto no significa más beneficio. El exceso puede apelmazar el cabello, dificultar el lavado y dar una sensación de suciedad.
❌ Aplicarlo siempre en la raíz sin criterio
No todos los cueros cabelludos toleran el aceite de la misma manera. En casos de cuero cabelludo graso o con dermatitis seborreica, el contacto directo no está recomendado.
❌ Elegir aceites inadecuados para el tipo de cabello
Un aceite demasiado denso en un cabello fino puede empeorar el volumen y la textura en lugar de mejorarla.
❌ Pensar que sustituye otros cuidados
El hair oiling no reemplaza al champú, acondicionador o mascarilla: es un complemento dentro de la rutina capilar.
❌ Esperar que estimule el crecimiento del cabello
Desde Hospital Capilar insisten en que el hair oiling no actúa sobre el folículo ni estimula el crecimiento. Su beneficio se limita a la fibra capilar: mejora su resistencia, brillo y aspecto, pero no influye en la velocidad de crecimiento.









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