En los salones de peluquería, cada vez más clientes piden servicios de glossing para aportar brillo y matizar el color sin dañar el cabello. Esta demanda refleja un cambio claro en la forma de entender la coloración: ya no se busca únicamente transformar el tono, sino mantenerlo, perfeccionarlo y mejorar la calidad visual del cabello.
En este contexto, firmas profesionales como La Biosthétique están desarrollando propuestas específicas para dar respuesta a esta necesidad. Es el caso de Colour + Gloss, un sistema de coloración demipermanente concebido para trabajar el color con mayor flexibilidad y con un enfoque más respetuoso con la fibra capilar.
Color, brillo y mantenimiento en un mismo gesto
A diferencia de la coloración permanente, este tipo de sistemas no actúan sobre la base natural del cabello, lo que evita el efecto raíz y permite espaciar los servicios técnicos. Esto los convierte en una herramienta especialmente útil para refrescar largos, matizar reflejos o devolver luminosidad al cabello entre coloraciones.
En el caso de Colour + Gloss, la formulación se apoya en un pH neutro y en la presencia de aminoácidos, lo que permite trabajar con una acción más suave sobre el cabello y el cuero cabelludo . Además, la ausencia de amoníaco y monoetanolamina (MEA) refuerza su posicionamiento dentro de las coloraciones de baja alteración estructural, una característica cada vez más demandada en salón.
Una herramienta técnica versátil en el día a día
Uno de los puntos clave de este tipo de lanzamientos es su versatilidad. La posibilidad de modular la intensidad del resultado en función del tiempo de exposición —entre 10 y 30 minutos— permite al profesional adaptar el servicio con precisión según el diagnóstico y el objetivo final .
A esto se suma su aplicación tanto en cabellos naturales como coloreados, sin necesidad de aclarado, lo que amplía sus usos: desde correcciones de reflejos hasta servicios exprés de brillo o mantenimiento del color.

La hibridación entre coloración y tratamiento
Más allá del resultado cromático, una de las claves de esta categoría es la integración de activos tratantes en la fórmula. En este caso, la presencia de aceites como argán, macadamia y girasol contribuye a mejorar la calidad cosmética del cabello, aportando suavidad, protección y un acabado más pulido .
Este enfoque responde a una evolución clara en la demanda: el cliente ya no concibe la coloración como un proceso aislado, sino como parte de un servicio que debe preservar —e incluso mejorar— la salud capilar.
Personalización y precisión
La posibilidad de mezclar tonos entre sí, junto a opciones incoloras orientadas a potenciar el brillo o suavizar matices, permite trabajar el color con mayor precisión. Para el profesional, esto se traduce en una herramienta eficaz para ajustar el resultado: neutralizar reflejos no deseados, matizar o aportar luminosidad sin modificar la profundidad del tono.
Una categoría en plena evolución
Con propuestas como Colour + Gloss, La Biosthétique se suma a una tendencia de fondo en la peluquería profesional: el desarrollo de coloraciones más respetuosas, versátiles y alineadas con protocolos de cuidado.
Más allá del producto, lo relevante es el cambio de enfoque que refleja el mercado: una coloración pensada no solo para transformar, sino también para mantener, mejorar y acompañar la evolución del cabello en el tiempo.









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