El aloe vera se asocia casi siempre a la piel, como antiséptico natural para heridas y quemaduras o como after sun por su efecto frío y calmante. Menos conocidas son sus propiedades aplicadas al cabello, sobre todo en formato gel y en su estado más puro: es capaz de regular los niveles de grasa, humedecer bien la fibra capilar e incluso ayudar a evitar la caída, un dato relevante ahora que se acerca el otoño y con él la temporada de mayor caída estacional.
Qué aporta el aloe vera a la fibra capilar
Muchos productos cosméticos incluyen aloe vera entre sus ingredientes, tanto por sus propiedades calmantes, cicatrizantes y regeneradoras como por su alto contenido en vitaminas, aminoácidos, enzimas, ácidos grasos y minerales. También conocido como sábila, se utiliza en el cabello por su capacidad para rejuvenecer el folículo piloso, y aparece habitualmente en champús, bálsamos y mascarillas hidratantes pensadas para cabellos secos y castigados tras el verano, justo el tipo de cabello que suele llegar al salón en septiembre.
La opinión de una educadora capilar
Sol Santos, educadora capilar y CEO de su propia firma cosmética ecológica, explica que «el aloe vera es maravilloso en esta época del año, ayuda a hidratar en profundidad nuestro cabello, calma cualquier irritación en el cuero cabelludo y repara las fibras capilares, además lo hace más elástico gracias a su aporte en vitaminas y aminoácidos, evitando la rotura y la caída». En su marca lo utiliza como base de toda la línea capilar y también corporal, en lugar de agua convencional: «Está en el bálsamo, en el champú detox, en la mascarilla nutritiva y en la crema hidratante y gel de ducha, todos aptos para cabellos teñidos, método curly y alisados, por supuesto sin perfumes sintéticos ni tóxicos de ningún tipo».
Qué tener en cuenta a la hora de recomendarlo en el salón
Para el profesional, la clave está en el formato y la concentración: el gel de aloe vera en su estado más puro es el que ofrece mayor efecto regulador de la grasa y de hidratación de la fibra, mientras que en champús, bálsamos y mascarillas actúa como complemento dentro de una fórmula más amplia. Es un ingrediente compatible con cabellos teñidos, con método curly y con alisados, lo que lo convierte en una opción segura para recomendar a un perfil amplio de clientas, especialmente en esta época en la que el cabello llega al salón más seco y debilitado tras el verano.
Al ser un ingrediente calmante, también tiene sentido incorporarlo en tratamientos de cuero cabelludo, sobre todo en clientas que llegan con molestias o sensibilidad tras la exposición solar del verano, antes de pasar a la parte de nutrición e hidratación de la fibra propiamente dicha.
Con la vuelta de vacaciones y la caída estacional ya presentes en la conversación del salón, el aloe vera se perfila como un ingrediente de fondo para las rutinas detox de otoño: hidrata, calma el cuero cabelludo y refuerza la fibra capilar frente a la rotura, sin renunciar a fórmulas libres de perfumes sintéticos y aptas para los tratamientos químicos más habituales en cabina.









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