8M, Día Internacional de la Mujer: ¿por qué luchan las peluqueras y barberas?

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Con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, hablamos con cinco mujeres con una larga experiencia dentro del sector de la peluquería pero aproximadas a él desde distintos perfiles: la peluquería femenina, la barbería o la comunicación.

Laboralmente, el sector de la imagen personal, y concretamente el de la peluquería, está muy feminizado. Según datos de Stanpa, el 85 % de sus profesionales son mujeres. Y, sin embargo, los grandes nombres de la peluquería creativa son nombres de hombre. Es uno de los temas que más nos llama la atención en este 8 de marzo, un día para celebrar, visibilizar y seguir luchando.

Más colecciones femeninas

Como el sector de la peluquería no lo forman solo peluqueras y peluqueros, también periodistas, preguntamos a Marta de Paco, CEO de Comunica Hair, agencia de relaciones públicas especializada en peluquería creativa y una de las figuras más reconocidas en dicho sector, por qué no es tan frecuente ver mujeres en la “alta peluquería”: en los grandes concursos y premios o haciendo colecciones creativas. “Las mujeres vamos sobrecargadas de responsabilidades, no solo laborales, también personales. Eso hace que muchas no se planteen realizar una colección o presentarse a una competición”.

Marta de Paco
Marta de Paco

Para elaborar una colección hace falta tiempo y dedicación, y cuando trabajas sola o no tienes apoyo en casa –“las mujeres todavía seguimos siendo los pilares en cuanto a horas de dedicación a la familia”– es aún más difícil. “Nos sentimos culpables por todo, pedimos permiso para ausentarnos de casa y eso acaba siendo un verdadero freno no solo profesional, también de crecimiento personal. Además, todavía se sigue viendo el trabajo femenino como accesorio, como no importante para sostener un hogar, y, en cambio, el masculino como esencial. Desarrollar una colección creativa es un sobresfuerzo en el que se adquieren aptitudes técnicas, pero también emocionales que nos hacen avanzar como personas. Y muchas no lo hacen porque no se sienten atraídas por el espacio público, por la notoriedad y la competición. Todavía no acabamos de sentirnos cómodas ahí, quizá por falta de referentes o por la educación, pero la conquista femenina de lo visible y reconocible que es lo público es un prejuicio que, en mi opinión, debemos eliminar. Sin darnos cuenta, nos limitamos a nosotras mismas“.

Sita Zoroa
Sita Zoroa

Sita Zoroa, directora del Salon Sita Zoroa (Barcelona), también denuncia este círculo vicioso en el que la menor visibilidad o reconocimiento por parte de la sociedad o del sector se ve obstaculizado también por una falta de autorreconocimiento: “Lamentablemente vivimos en una sociedad que es muy patriarcal y, vagas veces una mujer puede optar a un rol donde exista el reconocimiento entre otros profesionales hombres. Creo que para fomentar esta visualización deberíamos estar mucho más unidos, trabajar codo con codo y firmar orgullosas con nombres femeninos”.

Cambio del discurso

Pilar Zaragozá, directora de Eos|Men y Eos|Woman, va en la misma dirección cuando se le pregunta por qué debería o se podría hacer para alcanzar más presencia y dar más visibilidad al trabajo de las mujeres en los certámenes: “Creo que está en mano de todos: nosotras participando y creyendo de verdad en nuestra creatividad y, por parte de los medios, romper esta dinámica en la que parece que lo maravilloso sea únicamente ver a hombres triunfar en el ámbito creativo mientras que en la mujer no parece tan relevante”.

Pilar Zaragozá
Pilar Zaragozá

Marta de Paco destaca que esa llegada de la mujer a las altas esferas de la peluquería también se ve en la comunicación: “cuando observamos quién ocupa los puestos de dirección de estas empresas, se evidencia que son pocas las mujeres que lo lideran. Por suerte, existen excepciones como Ángeles Mora, editora y CEO de Coiffure Professionnelle, o las directoras de agencias de comunicación & RRPP como Nota Bene, Apple Tree Communications o en nuestro caso, ComunicaHair”; y por eso es tan importante la labor de estos medios como herramienta para cambiar el discurso. “Desde esos espacios es fundamental elaborar un nuevo lenguaje inclusivo que reconozca el valor y la trascendencia de la peluquería y la imagen y que, de ese modo, anime a otras mujeres a hacer las cosas de un modo diferente y más justo”.

Cuando los clientes son hombres

La peluquería, como oficio, parte con sus propios prejuicios. Todas las profesiones relacionadas con las mujeres están desprestigiadas, no porque sean oficios menos importantes, sino porque los estereotipos de género los empañan”, coincide Marta de Paco. La peluquería es cosa de mujeres; pero eso sí, si está dirigida al público masculino, hay un doble rasero. “En caballeros te encuentras clientes que no quieren ser atendidos por mujeres”, reconoce Pilar Zaragozá.

Erika Vera
Erika Vera

Ser una mujer en barbería, un territorio de hombres, es “una montaña rusa emocional”, describe Erika Vera, reconocida barber y copropietaria de Shave the Sailor, en Vigo. Encontrarse con prejuicios de los clientes y también de los profesionales, desde desconfianza hasta paternalismo “es muy frecuente. En ferias, entre compañeros y en mi propia barbería”, reconoce. En su caso se hace aún más patente, pues dirige y trabaja en su barbería con su marido, Iván Rodríguez: “Mi marido es uno de los mejores barberos de Europa y juntos hemos abierto Shave the Sailor; sin embargo, el concepto y la parte ’empresarial’ la gestiono yo… Pero siempre se dirigen a él en primer lugar, le plantean proyectos o le quieren vender a él”. En su caso, comenta, lo llevan con humor: “Él siempre dice ‘eso lo tenéis que hablar con la jefa… ¡Yo soy solo un mandado!’”.

Sita Zoroa también cita este sector como el más llamativo cuando hablamos de prejuicios y desigualdades de género: “Los mismos certámenes de barbería, algunos, tienen categorías femeninas… No debería ser así”.

Sonia Ávila
Sonia Ávila

Sonia Ávila; barber y propietaria de Skills Barber Shop (Mataró, Barcelona), tiene 32 años y lleva trabajando desde los 16, por eso nos confesaba que le hacía especial ilusión participar en este reportaje, porque sabe de sobra que ser mujer barbera es –o fue, al principio– especialmente complicado: “Más que complicado fue un reto” y reconoce que cuando empezó “tenía la sensación de que debía trabajar el doble para tener credibilidad como profesional. Como toda mujer, crecemos y vivimos entre micromachismos y desacreditaciones de algún compañero de profesión”. Y es que Ávila también pone el foco en el sector profesional antes que en los clientes: “Afortunadamente, el ambiente que se respira en Skills Barber Shop es bastante sano, pocas veces encuentras algún tipo de prejuicio con clientes, la gente te compra o no por tu trabajo”. Sin embargo, sí que ha sentido ese prejuicio en momentos puntuales con otros profesionales, y abre otro melón: el de la hipersexualización de la mujer barbera, la “barbergirl”.

¿Por qué las peluqueras y barberas deben celebrar este 8M?

Erika Vera: “Creo en la igualdad y creo que el 8M conmemora la lucha que nos ha permitido llegar a disfrutar de una cantidad de privilegios increíbles a muchas de nosotras… ¡pero no podemos dejar a nadie atrás! Este 8M tiene que abrir la puerta a todos los feminismos, a todas las mujeres del mundo y a sus realidades, la lucha por nuestro techo de cristal no sirve de nada para aquellas que viven en el sótano de nuestra sociedad y son invisibles. Nuestro sector es el perfecto ejemplo de cómo un profesión mayoritariamente femenina es capitaneada por una gran cantidad de hombres. Nuestra profesión está llena de ejemplos de mujeres con sus pequeñas empresas, al cuidado de sus familias y con dificultades extremas para llegar a la “élite” de los oficios… Se necesita tiempo y apoyo para emprender las grandes carreras y liderar grandes proyectos. Nuestros oficios están llenos de cientos de ejemplos de renuncias, sacrificios, carreras retomadas tras años fuera del circuito… ¿Cómo no vamos a salir a la calle? ¡Más deberíamos movilizarnos!

Sonia Ávila: “Porque ahora, más que nunca, debemos apoyarnos entre nosotras y darnos voz. Cualquier mujer que sienta que vive en un entorno con desigualdades laborales tiene que sentir que no esta sola, el 8M es un día para reivindicar pero no debemos olvidar que el cambio empieza en nosotras mismas”.

Marta de Paco: “Debemos reivindicar la labor de las mujeres en un sector sustentado en su gran mayoría por nosotras. Las mujeres lo han hecho crecer y le dan impulso cada día. Por eso creo que el reconocimiento pasa por la visibilización, pero para eso las mujeres debemos dar un paso al frente, no esperar a que nos venga todo dado. Con ese paso marcamos una actitud de luchadoras y ganadoras que debemos transmitir al resto de la sociedad. Tenemos que creérnoslo y después compartirlo, y en ese sentido la peluquería creativa es nuestra aliada para ser referentes e inspiración.”

Pilar Zaragozá: “En mi opinión, la lucha debe de estar en el día a día. Lo mismo que la calidad, debe ser una constante incluso cuando nadie te ve. Seguir con el autodesarrollo para, aunque sea por partida doble, seguir demostrando que somos muy válidas. Debemos celebrar que somos mujeres cada vez que conseguimos nuestros retos, porque si no los conseguimos es cuando parece que se esperaba. Somos mujeres, debemos de seguir luchando para creernos, nosotras las primeras, que somos absolutamente válidas y autónomas. Luchar porque, profesionalmente, las manos no tienen género, y que realizamos los trabajos igual o incluso a veces con más delicadeza”.

Sita Zoroa: “Porque queda mucho camino por hacer; el estatus que el gobierno nos ha dado como sector esencial debería ser una pequeña excusa para que nos tuvieran más respeto”.