Cómo mantener el flequillo limpio por más tiempo

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cómo mantener el flequillo limpio

El flequillo es uno de los elementos del peinado que más rápidamente pierde frescura. Su proximidad a la frente hace que absorba sudor, grasa y restos de cosmética facial; y, además, su forma y longitud lo hacen especialmente sensible a la humedad ambiental, al roce con gorros o bufandas y a los cambios de temperatura. El resultado suele ser un aspecto más brillante de lo deseado, falta de volumen y la sensación de que “dura limpio” menos que el resto del cabello.

La buena noticia: con algunos ajustes de rutina y unas pautas sencillas, es posible prolongar esa sensación de limpieza y conseguir que el flequillo se mantenga suelto, ligero y con forma durante más tiempo.

1. Evita tocarlo demasiado

Uno de los hábitos que más ensucia el flequillo sin que nos demos cuenta es manipularlo constantemente. La grasa natural de las manos pasa al cabello al recolocarlo, separarlo o acomodarlo.
Lo ideal es:

✔ peinarlo en seco antes de salir de casa,

✔ dejar que caiga de forma natural,

✔ y evitar recolocarlo cada pocos minutos.

Además, si controlas el encrespamiento desde el inicio —por ejemplo, con un producto ligero de acabado— evitarás la tentación de tocarlo para “ordenarlo”.

2. Cuidado con la rutina facial

Un error muy común es aplicar cremas, aceites o maquillaje cerca del flequillo antes de que la piel los absorba. El resultado es inmediato: mechones apelmazados y aspecto graso.

Recomendación profesional:

✔ sujétalo con una pinza o diadema al aplicar tu rutina facial,

✔ espera unos minutos,

y déjalo caer solo cuando la piel ya no esté húmeda.

3. No laves toda la melena si solo está sucio el flequillo

Cuando el flequillo parece “sucio”, tendemos a pensar que necesitamos lavar todo el cabello. Sin embargo, el lavado frecuente puede aumentar la producción de grasa en el cuero cabelludo.

Una alternativa práctica es lavar únicamente el flequillo en el lavabo, o recurrir a productos refrescantes específicos para la raíz que absorben el exceso de sebo sin necesidad de pasar por la ducha.

Cómo aplicarlo correctamente:

  1. Separa el flequillo en secciones.
  2. Pulveriza el producto de raíces a medios a unos 20–30 cm.
  3. Masajea con la yema de los dedos.
  4. Cepilla para repartir y eliminar exceso.

Este gesto aporta frescura inmediata, volumen y textura sin sobrelavar.

4. Peínalo con un poco de cuerpo

Los flequillos extremadamente lisos tienden a pegarse a la frente, lo que acelera la sensación de suciedad.
Los profesionales recomiendan trabajarlo con un toque de volumen:

✔ Cepillo redondo + secador de aire medio

✔ Cepillo de aire caliente para dar forma rápida

✔ Moldeadores que aporten caída natural

Los flequillos con movimiento no solo favorecen el rostro, sino que mantienen la frescura durante más horas porque no quedan “pegados” a la piel.

5. Protégelo cuando hagas deporte

El sudor es uno de los grandes enemigos del flequillo. Antes de una sesión deportiva:

✔ Recógelos con pinzas planas o una cinta elástica (sin tensión).

✔ Si lo prefieres suelto, aplica un spray ligero sin aclarado que controle encrespamiento y evite que el sudor lo apelmace.

✔ Al terminar, deja que seque al aire unos minutos y refresca únicamente la zona de raíces para que recupere volumen.

El objetivo es evitar lavados innecesarios después de cada entrenamiento.


Mantener el flequillo limpio más tiempo no depende de lavarlo más, sino de cómo lo protegemos de la grasa, la humedad y la manipulación constante. Ajustar pequeños hábitos —desde la rutina facial hasta la forma de peinarlo— marca una diferencia inmediata en su aspecto.

Un flequillo fresco, suelto y con forma no es cuestión de suerte, sino de estrategia. Y, con estos consejos, mantenerlo impecable resulta mucho más sencillo.

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