Madrid entrega su Medalla de Plata a las peluquerías

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La Comunidad de Madrid concederá su Medalla de Plata al sector de la peluquería en agradecimiento a su trabajo esencial durante la pandemia. El 2 de mayo, José Pérez, presidente de la Asociación Peluqueros Unidos de Madrid (P.U.M), recibirá este merecido reconocimiento en nombre de todo el sector.

En el año de la pandemia quedó claro que la peluquería era un servicio esencial. Así se nos llamó cuando, tras salir del confinamiento total, las comunidades empezaron a aplicar restricciones solo por partes, y a decretar cierres solo parciales; cuando solo algunos sectores podían permanecer abiertos para prestar sus servicios que, se entendía, eran de primera necesidad para muchas personas. Ahora, como homenaje y en agradecimiento a esta labor, recibirán el reconocimiento al mérito de la Comunidad de Madrid, que les ha concedido su Medalla de Plata.

Cercanos a todos 

“Yo creo que nunca ha habido un reconocimiento tan global y tan importante a la peluquería… ¡Desde que Luis IX de Francia hizo hombre libre a su peluquero!”, comenta ilusionado José Pérez, presidente de la asociación sin ánimo de lucro Peluqueros Unidos de Madrid (P.U.M). A pesar de que “la mención es a la peluquería de España”, él será el encargado de recoger el galardón el 2 de mayo de mano de la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso; algo que han decidido en conjunto con las asociaciones de peluquería e imagen nacionales (ANEPE-IMPE, ANEIP y FANAE).

Esta mención, dice, es muy importante para un sector que, hasta ahora, había estado un poco “escondido” y de cuya importancia solo nos hemos dado cuenta al estar tanto tiempo privados de él. Además, la Medalla de la Comunidad de Madrid se entrega para destacar el servicio prestado de ciertas instituciones, personas o colectivos a la región. Y, este año, los peluqueros han demostrado que están ahí para quien les necesite. “Cierta parte de la profesión, compañeros anónimos, se han volcado humanitariamente con la gente”, nos cuenta Pérez. Unos, donando lo que tenían en sus almacenes; otros, organizándose para crear, con sus materiales, sistemas de protección que distribuían con las administraciones y la policía. Otros, “colgados al teléfono”, abriendo de los primeros con cita previa o atendiendo en residencias de ancianos. “No sé si esencial, de primera necesidad o de necesidad  básica, que son términos diferentes que habría que analizar, pero se ha visto que somos un sector muy humano, muy cercano a las personas”. Y es que, como bien recuerda, forman parte de la vida de mucha gente.

Al pie del cañón

A pesar de que este galardón no viene acompañado de ninguna retribución económica, al menos llega en un buen momento en cuanto a visibilidad, en un año en el que la facturación del sector ha caído un 37,8 %. Tras un año en el que sus miembros no han parado de reclamar en las calles el IVA que les correspondería como servicio esencial; un año en el que se han hecho oír hasta que han llegado al Congreso y al Senado. Es, dice Pérez, “un empuje más”, una vez más en la que se han hecho notar. Una ocasión de oro para recordar conjuntamente que “¡la peluquería también existe!”.