Los salones de peluquería presentarán una reclamación por el impacto económico de la crisis del COVID

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El Consejo Nacional de Empresas de Peluquería y Estética de España (CONEPE) se moviliza para presentar una reclamación patrimonial contra la Administración para defender al sector de la imagen personal.

Diez meses después del inicio de la crisis del COVID, y teniendo en cuenta el dramático impacto que la gestión política de la crisis sanitaria ha generado en el sector de la imagen personal, CONEPE ha decidido poner en marcha una campaña de movilización sectorial para activar una macro reclamación patrimonial a la administración que permita defender los intereses económicos de las pymes de este sector.

De acuerdo con los estudios de impacto económico realizados, en estos momentos el sector de la imagen personal es de los más afectados por la crisis del pequeño comercio y servicios, únicamente por detrás del sector del turismo y la cultura, con una caída de la actividad económica del 40%.

En relación con lo anterior, el objetivo de esta campaña es recabar el apoyo de más de 2.000 salones de peluquería y estética que permita plantear una reclamación patrimonial en los tribunales por un valor 150 millones de euros para poder neutralizar los efectos negativos de la deficiente gestión política y administrativa sobre la economía de las pymes.

Con el apoyo de alguna de las principales marcas de peluquería de España, el objetivo de esta reclamación es señalar la inconsistencia de las medidas preventivas, la estrategia de actuación y el correspondiente entramado jurídico y normativo, denunciando la arbitrariedad y desproporción en mucha de las decisiones adoptadas.

Asumiendo que una grave crisis sanitaria posibilita al Gobierno de la nación a adoptar decisiones excepcionales en la lucha contra la pandemia del coronavirus, CONEPE fundamenta su reclamación denunciando la incapacidad de aplicar a tiempo las medidas que hubieran resultado más adecuadas para proteger la salud pública y la actividad de las pymes. En este sentido, la improvisación permanente en la adopción de medidas sin margen ni capacidad de reacción o de adaptación de las pymes, cuando no las actuaciones claramente negligentes como el injustificable retraso en la gestión de las mascarillas o la ausencia de una estrategia de rastreo y seguimiento de la enfermedad, tal y como los expertos y epidemiólogos reclamaban ya antes de iniciarse la desescalada el pasado mes de mayo, han agravado la situación económica de las empresas.

El otro pilar de esta macro-reclamación es la desproporción de las medidas, cuyo ejemplo más importante es la “RESOLUCIÓ SLT/2546/2020, de 15 de octubre de 2020 dictada por la Generalitat de Cataluña, por la que se adoptan nuevas medidas en materia de salud pública para la contención del brote epidémico de COVID-19 en Cataluña”, que limitó a actividad de peluquería a servicios higiénicos y decretó el cierre forzoso de los salones de estética sin ningún tipo de evidencia epidemiológica sobre los contagios, olvidando que este sector cuenta desde el principio con unos protocolos higiénico-sanitarios muy estrictos y rigurosos en su actividad que garantizan la absoluta protección de los clientes.

Teniendo en cuenta que, de acuerdo con la legislación vigente, sólo aquellos profesionales y empresas que reclamen en tiempo y forma por los daños y perjuicios sufridos podrán beneficiarse de una posible indemnización (quedando excluidos aquellos que no inicien acciones), CONEPE pretende impulsar la campaña de reclamaciones de tal modo que nadie quede excluido de la posibilidad de resarcirse de las pérdidas sufridas