7 tips para cuidar el cabello del frío y evitar el frizz

pelo invierno
proteger el pelo en invierno

El invierno no solo se nota en la piel. El cabello también sufre los efectos del frío, el viento, la calefacción y, en algunos casos, la nieve. Durante los meses más fríos, es habitual que la melena pierda brillo, se vuelva más áspera o difícil de manejar y que el cuero cabelludo esté más sensible o seco. La buena noticia es que pequeños ajustes en la rutina capilar pueden marcar una gran diferencia. Por eso, te damos 7 tips para cuidar el cabello del frío.

1. Protege el cuero cabelludo del frío y del sol

Las bajas temperaturas provocan vasoconstricción en el cuero cabelludo, lo que reduce la llegada de nutrientes a los folículos y la actividad de las glándulas sebáceas. Además, en la nieve, la radiación ultravioleta se refleja con más intensidad. Por eso, usar gorros transpirables y proteger las zonas expuestas es clave, especialmente en personas con menor densidad capilar.

2. Evita salir con el cabello húmedo

Uno de los errores más frecuentes en invierno es salir al exterior con el pelo mojado. El frío y la humedad debilitan el tallo capilar, aumentan la fragilidad y favorecen la rotura. Tras el lavado o después de hacer deporte, conviene secar bien el cabello, sin abusar del calor, pero evitando dejarlo húmedo durante mucho tiempo.

3. Ajusta la hidratación (sin sobrecargar)

El frío y el viento favorecen la deshidratación del cuero cabelludo y la fibra capilar, lo que se traduce en sequedad, picor y encrespamiento. La clave está en hidratar sin saturar: acondicionadores ligeros o productos sin aclarado aplicados solo en medios y puntas ayudan a proteger el tallo sin apelmazar.

4. No abuses de mascarillas antes de exponerte al frío

Tal y como advierte Raquel Amaro, especialista de Hospital Capilar, aplicar mascarillas nutritivas justo antes de exponerse al frío no siempre es buena idea. Estas crean un ambiente húmedo que puede aumentar la fragilidad del cabello. Lo ideal es reservar las mascarillas para después, como tratamiento reparador.

5. Reduce el calor… pero no lo elimines mal

En invierno se tiende a abusar del secador y de las herramientas térmicas. El consejo no es dejar de usarlas, sino bajar la temperatura, evitar el aire demasiado caliente y no insistir siempre en las mismas zonas. Un calor moderado protege más que un secado agresivo.

6. Cuida el cuero cabelludo, no solo la melena

El frío puede hacer que el cuero cabelludo esté más seco, sensible o con tendencia al picor. Usar champús suaves, evitar el agua muy caliente y no frotar en exceso ayuda a mantener la barrera cutánea en buen estado y a prevenir molestias típicas del invierno.

7. Repara después de la exposición

Tras días de frío intenso, viento o nieve, conviene rehidratar y reparar. Lociones calmantes, tratamientos específicos para el cuero cabelludo y rutinas más suaves ayudan a que el cabello recupere su equilibrio natural y vuelva a verse flexible y brillante.

Aquí te contamos cómo cuidar la piel en los meses de invierno.