Manuel Mon, la estrella de la peluquería

Manuel Mon

En nuestro sector, todos conocemos a Manuel Mon, uno de los grandes referentes de la peluquería creativa española; y todos hemos podido apreciar sus espectaculares creaciones de vanguardia.

Por suerte, este año más gente ha podido conocer su trabajo, pues el estilista ha llevado su peluquería a la gran pantalla. ¡Y se ha estrenado como actor! Mon se ha encargado de los peinados –y ha colaborado con el vestuario– de la película Tristesse, del director Emilio Ruiz Barranchina, en la que también ha mostrado su colección Freedom 3D, que hace unos años presentó en los premios Fígaro. La película ganadora de los 5 premios principales del New York City International Film Festival –solo se puede ver por ahora en cines de Asturias, pero al menos hemos podido hablar con el estilista sobre este gran sueño cumplido.

manuel mon

Pregunta- Es la primera vez que participas en un rodaje, ¿cómo te llegó la petición y qué pensaste?

Respuesta- Me llamaron el director, Emilio Ruiz Barrachina, y el productor, Luis Aguilar, contándome que iban a rodar una película en Asturias y que les gustaría hablar conmigo para comentar el tema de la peluquería y el maquillaje. Nos reunimos, y lo primero que pensé es que no sabía si estaría a la altura, y la verdad es que tuve un poco de miedo. Pero según me iban contando qué buscaban no me pareció tan complicado, porque la película no precisaba un tipo de caracterización muy fuerte y me sentí plenamente capacitado para hacerlo.

P.- ¿Qué ha supuesto para ti? ¿Te imaginabas la experiencia tal y como ha sido?

R.- Para mí ha sido un antes y un después en mi carrera profesional porque es algo que nunca había hecho, y al final es una experiencia adquirida donde ves un poco lo que no se ve, lo que está detrás cuando se rueda una película. Fue mucho tiempo, casi un mes, con muchas horas de rodaje, y la verdad es que fue una experiencia supersatisfactoria y donde aprendí muchísimo, porque tuve que adaptarme a una serie de circunstancias. Lo habitual es trabajar en el salón, dentro de tu zona de confort, con tus clientes y gente que conoces, y esto supuso algo nuevo.

P.- ¿Volverías a repetir la experiencia?

R.- Sin duda alguna lo volvería a repetir, sobre todo con este equipo y este director, y con toda esta familia que hemos creado. De hecho, ahora mismo tengo una propuesta de otro director que quiere rodar una película a finales de este año o principios del que viene. Creo que el hecho de que un peluquero más, “del montón”, porque yo no me considero ni más ni menos que nadie, sea contactado para participar en un proyecto así, es un antes y un después.

P.- ¿Cuál fue la reacción de tus compañeros al ver tu colección?

R.- La reacción de mis compañeros al ver la colección fue increíble. Recuerdo que, en los Premios Fígaro, cuando desfiló la colección, a la gente le gustó muchísimo, porque es algo que no se había visto nunca hasta entonces, el utilizar la técnica de impresión 3D para crear algo así.

P.- ¿Qué ha supuesto poder llevar al cine tu trabajo y, de paso, dar visibilidad a la peluquería creativa?

R.- Creo que el poder representar algo con lo que yo disfruto tanto, como es la peluquería de vanguardia, fue lo que más me motivó, porque normalmente lo hago porque me gusta, pero el que quede patente para toda la vida es algo único e irrepetible y que siempre había soñado. Siempre había soñado con que mis trabajos salieran en un desfile de moda, en un videoclip o que alguien me lo solicitase para poder hacer algo con ello, y en este sentido estoy superorgulloso. Yo siempre digo que la peluquería de vanguardia es como la alta costura. Está la ropa de calle o prêt-à-porter, y luego hay una parte que no vemos normalmente pero que también tiene su público. Lo mismo pasa en el arte: tenemos cuadros en los que identificas claramente los objetos, como un bodegón, y hay cuadros más abstractos, y no por eso uno es mejor que el otro. La peluquería de vanguardia es un poco eso, no se lleva por la calle, pero tiene su público.

P.- ¿Qué crees que puede aportar la peluquería creativa a otras disciplinas artísticas, en este caso, el cine?

R.- ¡Yo creo que puede aportar mucho! El cine no deja de ser una fantasía, porque muchas veces son historias irreales o basadas en hechos reales que necesitan un tipo de caracterización, o de emular otras épocas donde se necesita un tipo de peluquería y de vestuario adaptado a ese personaje o momento. Y eso ayuda mucho al actor a la hora de interpretar un papel. Y, en ese sentido, yo creo que la peluquería más artística puede ayudar más todavía.