Las caras detrás de los créditos: Lulú Pérez

lulu perez

Detrás de un editorial de peluquería hay todo un equipo de personas que trabaja al unísono para sacarlo adelante.

Fotógrafos, retocadores, maquilladores, estilistas, diseñadores, productores, modelos y, por supuesto, peluqueros ponen sus ideas y su experiencia en común para obtener algunas de las genialidades que todos estamos acostumbrados a ver en estas páginas. Como te habrás dado cuenta, después de tantos años, hay muchos nombres que se repiten en los créditos. Hoy les ponemos cara y les damos voz a algunos de esos nombres tan célebres de la peluquería creativa, como el fotógrafo David Arnal o, a continuación, la maquilladora Lulú Pérez.

Lulú Pérez – Maquilladora

Pregunta- Cuál dirías que es tu estilo o por qué acudiría a ti un peluquero en lugar de a otro maquillador?

Respuesta- Me encanta el mundo editorial, podría decir que es la rama de la profesión que más disfruto. Para mí, forma parte de mi hobby, no lo considero trabajo como tal y me permite desarrollar mi creatividad. Tengo un estilo bastante versátil, me gusta adaptarme a cada proyecto y aportar un punto de dificultad para superarme a mí misma, no tengo miedo a crear ni a equivocarme, domino todas las técnicas referentes al maquillaje y me considero una persona bastante perfeccionista.

P.- ¿Formas parte de algún equipo habitual o te llama el peluquero?

R.- Estoy abierta siempre a cualquier propuesta interesante, aunque con las personas que más me gusta y suelo trabajar es con el equipo de Rafael Bueno Peluqueros, nos conocemos desde hace muchos años y nos entendemos muy bien trabajando. Rafa siempre está inventando y con sus propuestas hace que vuelva a enamorarme de mi trabajo. Es una persona muy inquieta, con muchas ganas de enseñar todo lo que tiene en su cabeza, y en este sentido nos complementamos.

P.- Por lo que vemos, parece un mundillo bastante cerrado… ¿Qué opinas? ¿Sois siempre los mismos? ¿Hay oportunidades para otros profesionales?

R.- Sí es cierto que es un mundillo cerrado, pero creo que se debe a que cuando congenias con un equipo, cuando funciona, es complicado que quieras arriesgar a cambiar de profesionales. Siento que sí hay oportunidad para otros profesionales pero tienes que trabajar mucho para darte a conocer, manejar muy bien tus redes sociales, presentarte a personas cuyo trabajo admires, asistir a eventos relacionados con el sector y tener mucha paciencia. Si trabajas a tu ritmo y sin prisas, con una actitud positiva, esa oportunidad llegará.

P.- ¿Cómo es el proceso de trabajo? ¿Te dan la idea cerrada, la trabajas con el peluquero…? ¿Con qué te inspiras?

R.- El proceso de trabajo es muy divertido, no lo voy a negar, hacemos una lluvia de ideas, intercambiamos fotografías de cualquier cosa que nos gusta y buscamos inspiración en infinidad de sitios, todo lo que nos rodea es una fuente incalculable de ideas. Siempre desde una propuesta inicial que gira en torno a la peluquería.

Me encanta encontrar inspiración en ilustraciones, películas, viajes o incluso en compañeros de trabajo, tengo la suerte de estar rodeada de personas creativas.

P.- ¿Qué caracteriza el maquillaje editorial (y, en este caso, de este tipo de colecciones) y por qué te gusta?

R.- En el maquillaje editorial vale todo y ahí es donde reside también su complejidad. Me gusta porque me permite jugar y crear sin límites, con todo tipo de materiales, a veces apostamos por el “menos es más” y otras por el “más es lo más”, sobre todo con las colecciones más vanguardistas.

P.- ¿Alguna colección que recuerdes con especial cariño, un trabajo que te gustase mucho hacer?

R.- Me cuesta mucho elegir, cada proyecto está envuelto de mucha dedicación y surgen un montón de anécdotas de todo tipo. Cuando observo una imagen finalizada en la que yo he participado no veo lo mismo que lo demás, estoy reviviendo un momento especial de ese día, una risa, un momento de tensión… Al final, tus compañeros de trabajo pasan a ser tus amigos, el trabajo pasa a un segundo plano y cada colección se recuerda con mucho cariño, como cualquier buen recuerdo familiar.

P.- ¿Crees que el trabajo de los «otros» profesionales que forman parte de una colección (además del peluquero o, en moda, el diseñador) está lo suficientemente valorado? Por ejemplo, es llamativo que los nombres de las modelos muchas veces ni aparecen.

R.- Creo que entre los miembros del equipo sí se valora, se cuidan los créditos para no olvidar a nadie y nos comprometemos a nombrarnos en todo momento. Es cierto que en determinadas publicaciones digitales o en papel de revistas especializadas no aparecen los créditos de todos, es algo que jamás entenderé, porque cuando se trabaja en una imagen, todas las personas que intervienen son imprescindibles, cada uno ha aportado algo a esa creación, desde la modelo hasta el ayudante de fotografía.

P.- ¿Animarías a los peluqueros que no se han lanzado a hacer alguna colección? ¿Por qué?

R.- Sí, animaría a todos los peluqueros a mostrar y difundir su trabajo, si es algo que les hace ilusión. Crear una colección te abre la mente, te mantiene alerta, activo, pendiente de lo que se mueve a tu alrededor, de las tendencias, y te ayuda a crecer. La mayoría de las veces en el salón no podemos mostrar todo lo que sabemos hacer, a veces ni nosotros mismos lo sabemos. Es una experiencia muy emocionante de la que luego te sientes muy orgulloso porque también conlleva un sacrificio.

P.- ¿Puedes contarnos alguna curiosidad de este mundo de los editoriales?

R.- Hablando en general me produce mucha admiración el papel de la modelo, la gran mayoría de las veces están involucradas en proyectos con peinados pesados y difíciles de defender, maquillajes elaborados, escenarios inverosímiles o estilismos complejos. Se convierten en una pieza indispensable y tienen que estar llenas de una paciencia infinita, nos sentimos en la obligación de cuidarlas. En una de mis últimas sesiones editoriales, aún sin publicar, las modelos llevaban unas lentillas con las que no se veía absolutamente nada, fue una experiencia muy impactante, sobre todo con la descripción de sus sensaciones. Después de la impresión inicial todo empezó a envolverse de momentos muy divertidos porque no podías dejarlas solas en ningún momento.

Aquí puedes disfrutar de una serie de colecciones en las que Lulú Pérez ha participado:


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