CUERO CABELLUDO quemado por el SOL – Consejos y soluciones

cuero cabelludo quemado
cuero cabelludo quemado

La exposición prolongada a la radiación solar puede causar daños irreparables en la piel, y esto incluye también el cuero cabelludo. Aunque éste tiene una protección natural frente a los rayos ultravioleta, el cabello, es cierto que no es capaz de absorberla por completo (lo hará entre un 70 y 99% dependiendo de la densidad, color, o grosor del mismo) por lo que no es difícil acabar en una intensa jornada de playa con el cuero cabelludo quemado por el sol.

Ya hablamos en esta entrada sobre cómo proteger del sol el pelo teñido  , -consejos aplicables también para cualquier tipo de cabello-, pero incluso más importante es proteger el cuero cabelludo de los posibles daños causados por el sol, pues ya no solo se trata de una cuestión estética sino de salud.

➟ Echa un vistazo también a esta entrada sobre el protector solar: todo lo que debes saber.

Síntomas de un cuero cabelludo quemado por el sol

Cuando se quema el cuero cabelludo como consecuencia de la exposición solar, los síntomas son similares a los que se sufren en cualquier otra parte del cuerpo:

  • Enrojecimiento de la zona
  • Sensación de calor
  • Ardor o quemazón al tacto
  • Dolor o sensibilidad
  • Hinchazón
  • Posibilidad de que salgan pequeñas ampollas llenas de líquido
  • En los casos más graves, con quemaduras severas: fiebre, náuseas o dolor de cabeza.

En este último caso, se debería acudir a un profesional de la salud, ya que la quemadura podría ser más grave.

Consecuencias de las quemaduras solares en el cuero cabelludo

Al igual que las quemaduras en el resto de la piel, un cuero cabelludo quemado repetidamente puede traer consecuencias, como son enfermedades cutáneas, pérdida del cabello, o que aumente el riesgo de melanoma.

Prevención para evitar quemaduras solares

Como suele decirse, es mejor prevenir que curar, por lo que tomando ciertas precauciones, es posible evitar o reducir las dolorosas (e incluso peligrosas) quemaduras solares en el cuero cabelludo.

Evitar la exposición en las horas centrales del día

Entre las 12.00 y las 16.00 los rayos del sol inciden con mayor intensidad, por lo que el riesgo de quemaduras y daños solares aumenta considerablemente en este período. Evitando la exposición directa en las horas centrales del día, hará que disminuya este riesgo de obtener un cuero cabelludo quemado.

Utilizar gorras o sombreros

Cubrir la cabeza con prendas opacas, conseguirá frenar los rayos ultravioletas, protegiendo tanto el cabello como el cuero cabelludo.

Gorras, sombreros, gorritos o los pañuelos que tan de moda están esta temporada, son la manera perfecta de protegerse y además incluir complementos trendy al look playero.

Optar por moños o coletas

Se debe evitar utilizar complementos metálicos, como horquillas o coleteros con cierre de metal, ya que podrían llegar a calentarse demasiado y causar daños capilares. Evitando también los peinados con raya marcada, se evitarán las quemaduras en esa zona más desprotegida, utilizando el propio cabello como protección.

Utilizar productos específicos de protección solar

Al igual que ocurre con la protección solar en el cuerpo o la protección labial, existen productos específicos para el cabello y cuero cabelludo que pueden reducir las posibilidades de que terminemos con el cuero cabelludo quemado, y que además también protegen el cabello. Suelen ser productos en formato spray, brumas o aceites.

Incluir protección oral frente a la radiación solar

La protección solar oral sirve tanto para aumentar la eficacia de los productos protectores solares que empleamos, como cremas o sprays, como para proteger aquellas zonas en las que no podemos utilizarlos o que se encuentran más desprotegidas, como es el cuero cabelludo.

Cómo tratar un cuero cabelludo quemado por el sol

En el caso de que ya se tenga el cuero cabelludo quemado por el sol, hay una serie de recomendaciones que pueden seguirse para reducir el malestar que puede causar, y que no empeore o llegue a infectarse.

  • Evitar el agua caliente. Preferiblemente, tomar duchas de agua fría o tibia, ya que el agua caliente podría aumentar las molestias en la quemadura.
  • Evitar secadores, planchas y otro tipo de tratamientos del cabello que impliquen la aplicación de calor, los cuales pueden empeorar la quemadura, generar más molestias e impedir que el cuero cabelludo se regenere. Mientras dure la quemadura, es preferible secar y peinar el cabello al aire.
  • Evitar champús con sulfatos, que pueden resultar algo agresivos para un cuero cabelludo dañado, y causarles irritación o resecarlo. En su lugar, mejor escoger champús suaves sin sulfatos y que sean hidratantes hasta que la quemadura haya desaparecido por completo.
  • Evitar la exposición solar mientras continúe el cuero cabelludo quemado. Es preferible evitarla por completo hasta que esté completamente recuperado, y mantener el cuero cabelludo cubierto con barreras físicas en caso de ser imprescindible la exposición.
  • Mantenerse hidratado. Beber agua suficiente debería ser la tónica habitual, sin embargo, es especialmente importante hacerlo en el caso de sufrir quemaduras, ya que es más probable el riesgo de deshidratación, y por tanto, ayudará a rehidratar la piel.
  • Aplicar frío local. Para aliviar el dolor, se pueden aplicar compresas frías que disminuirán la quemazón e incomodidad provocadas por el cuero cabelludo quemado.
  • Hidratar la zona. Puede aplicarse aloe vera directamente en el cuero cabelludo, que hidratará la zona y favorecerá la curación de la misma, aunque es posible que deje el cabello algo grasiento. También existen productos específicos para rehidratar el cabello y cuero cabelludo tras la exposición solar.

Ya que conocemos todos los peligros que puede llegar a causar la exposición solar prolongada, debemos empezar a tomar medidas para evitar en lo posible todos los daños que puede provocar, protegiendo la piel, pero también otras zonas más olvidadas, como es el cuero cabelludo.