Cómo tratar los PIOJOS en la PELUQUERÍA

piojos en la peluquería
piojos en la peluquería

Las peluquerías son centros destinados al cuidado del cabello y, en algunos casos, a su tratamiento. Es decir, estos establecimientos podrán reservarse el derecho de realizar, o no, un trabajo a cabellos con problemas dermatológicos o de otro tipo si consideran que no tienen la formación y los productos necesarios para hacerlo sin dañar al cliente.

Por eso, hoy hablaremos de cómo tratar los piojos en la peluquería, cómo aconsejar al cliente en el caso de tenerlos y qué hacer si, en ninguna circunstancia, queremos tratarlos en el centro.

Qué es la pediculosis

La pediculosis es la infestación de piojos en el cabello y del cuero cabelludo. Estos piojos son parásitos enanos, de entre 1,4 y 4 mm, que habitan en la cabeza de los humanos y se alimentan de su sangre, secreciones sebáceas y piel. Estos bichos, de color beige o grisáceo, se mueven por la cabeza gracias a sus seis patas acabadas en pequeños garfios, que les sirven para ir trasladándose rápidamente de una zona de la cabeza a otra y, como veremos, para saltar de una persona a otra.

¿Qué son las liendres?

Las liendres, por otra parte, son los huevos que ponen los piojos hembra. Estos parásitos se reproducen a gran velocidad, llegando a poner más de 10 huevos al día. La incubación dura unos 9 días. Las liendres pueden confundirse con caspa.

Cómo diferenciar piojos y caspa

  • Las liendres se adhieren al cabello de manera más fuerte que la caspa.
  • La caspa es amarillenta mientras que las liendres son más blanquecinas.
  • La forma de la liendre es como la de una lágrima.
  • Las liendres están en las hebras del cabello mientras que la caspa también se encuentra en el cuero cabelludo.

Ante más duda, consulta nuestro artículo sobre cómo se produce la caspa.

Y, para saber qué champú utilizar, te contamos aquí todo sobre los mejores champú anticaspa.

Cómo evitarlos

Aún hoy en día continúa muy extendido el mito que asocia la presencia de piojos con falta de higiene o dejadez. Y, como comentamos, esta creencia no es más que un mito, ya que, de hecho, los piojos se muestran incluso más predispuestos a infestar los cabellos finos y limpios.

Por tanto, aunque mantener una buena higiene no nos asegura librarnos de estos molestos parásitos, hay algunas recomendaciones que se pueden seguir para tratar de evitar el contagio:

  • En caso de convivir con niños en edad escolar, y durante el tiempo que dure el período escolar, es aconsejable revisar la cabeza de toda la familia, de forma que, si hay algún caso de pediculosis, pueda frenarse el contagio.
  • Evitar el contacto cabeza con cabeza: los piojos no tienen la capacidad de saltar largas distancias ni volar, pero el contacto directo de cabeza con cabeza sí puede facilitar su propagación.
  • No compartir objetos personales que se utilicen en la cabeza, tales como peines, gomas de pelo, sombreros, diademas, o incluso bufandas, y todos aquellos que puedan haber entrado en contacto con el pelo. En caso de compartir alguno de ellos y de sospechar que se encuentra infestado, se debe esterilizar con agua caliente.
  • Para prevenir los piojos, se desaconseja totalmente el uso continuado de productos farmacéuticos ideados para acabar con los mismos. Lo ideal sería utilizarlos únicamente en caso de que ya se haya producido el contagio, ya que son productos agresivos para el cabello, que pueden dañarlo, y además crearían resistencia en el parásito, de forma que en caso de contagio perderían su eficacia.

Cómo tratar los piojos y liendres en la peluquería

En ocasiones, a pesar de haber realizado inspecciones visuales en casa, es posible que el cliente no haya detectado la presencia de piojos, y por tanto se descubra la presencia de los piojos en la peluquería.

Tratar los piojos en la peluquería puede parecer en un primer momento un gran desafío, pero hay una serie de pasos que podemos seguir para tratarlos con la máxima profesionalidad:

  • En primer lugar, se debe comunicar al cliente la situación, sin crear alarmismos, y, a ser posible, en un lugar apartado y discreto, tratando con naturalidad y aconsejando sobre sus opciones para acabar con la pediculosis.
  • Debe pararse la actividad de inmediato. Aunque los piojos solamente pueden contagiarse por contacto directo, es posible que se encuentren en alguno de los materiales que hemos empleado, y debe procederse a su desinfección de inmediato, ya que estos bichos pueden vivir fuera de la cabeza humana hasta un día.
  • Por último, se deben desinfectar materiales con productos desinfectantes o agua caliente. También habrá que lavar ropa, capas y toallas con agua caliente. Y en el caso de asientos o apoyacabezas que no se puedan lavar, habría que asegurarse de aspirarlos muy bien.

Aunque es un tema que no debe alarmar, sí que se debe prestar atención a la desinfección, ya que de lo contrario, se facilitaría la propagación de piojos en la peluquería.

Cómo aconsejar al cliente

En el caso de que descubramos que un cliente tiene piojos en la peluquería o acuda al salón para pedir consejo para acabar con la pediculosis, debemos informales de que:

  • Debe acudir a la farmacia para comprar tratamientos específicos, ya sea en modo gel, mousse, crema, líquido o champú.
  • Estos productos llevan butóxido de piperonilo, piretrina o permetrina, sustancias tóxicas para tratar los piojos, pero que no son peligrosas para los humanos.
  • Cada producto requiere un procedimiento específico y se debe seguir a rajatabla. Normalmente, habrá que repetir el mismo proceso una semana más tarde para evitar la reinfección.

Errores comunes al tratar piojos en la peluquería

  • Entrar en pánico. Es comprensible que ver y tratar con piojos resulte desagradable, pero, hacer ver al cliente que sentimos asco o desagrado puede ser una experiencia non grata para él. Por eso, lo mejor es comprender que estos bichos no se contagian por el hecho de estar cerca de una persona que los tenga.
  • Tirar todo el material usado. Si después de haber realizado algún corte o peinado sobre una melena nos damos cuenta de que tiene liendres o piojos, no hace falta tirar todo el material. Los piojos no sobreviven a cualquier temperatura y en cualquier superficie. Debemos lavar a 60º toda la ropa (toallas y mandiles) que hayan estado en posible contacto con ellos. El resto del material (cepillos, peines y otros) deben esterilizarse en agua hirviendo durante tres minutos, o encerrarlos en una bolsa de plástico durante 2 días.
  • Pensar que el cliente no tiene higiene. Esto es un mito que debe quedar resuelto. Los pijos no tienen preferencias entre cabellos sucios o limpios. De hecho, es más fácil verlos en pelos finos, largos y limpios. Y por eso, no es adecuado juzgar a un cliente por tener piojos.
  • No ser discretos. Lo más importante es hacer que todos nuestros clientes se sientan cómodos. El salón debe ser un espacio seguro, al cual quieran regresar. Al final, están dejando su melena en nuestras manos. Ser discretos y prudentes es el deber de un buen profesional. Si vemos una cabeza infestada de piojos, podemos llevar al cliente a un lugar apartado y comunicárselo, darle consejos y ofrecerle toda la información que necesite.

Los piojos en la peluquería no son bien recibidos, pero siguiendo determinadas pautas no tienen por qué causar mayor perjuicio.