10 consejos para un pelo 10

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Desde la elección del champú al cepillado, todo suma – y todo resta- cuando se trata de tener un cabello radiante. Cada pequeño gesto es importante para conseguir una melena sana que se traduzca en un pelo bonito.

Eduardo Sánchez, director de Maison Eduardo Sánchez, enumera los gestos imprescindibles para lucir un cabello como recién salido de la peluquería todos los días del año.

1. Los buenos hábitos son la base

El cabello, al igual que la piel, refleja nuestra falta de sueño, una alimentación deficiente o una vida demasiado sedentaria. Un pelo sano empieza por una alimentación sana y equilibrada rica en nutrientes, por evitar el alcohol y el tabaco y por incorporar el ejercicio físico a nuestra vida.

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2. No lo mojes tanto

Menos es más. Evita los lavados diarios por dos motivos: en primer lugar, porque el agua hace que el pelo se hinche, lo que fuerza a la cutícula hacia arriba y hace que el cabello se rompa con más facilidad. En segundo lugar porque cuando lo lavas todos los días, le ‘quitas’ los aceites y las proteínas naturales que necesitan, tanto el pelo como el cuero cabelludo, para mantenerse sanos.

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3. La frecuencia de lavado la determinará el tipo de pelo

Cuanto más rizado sea, más puedes espaciar la limpieza: los rizos evitan que los aceites presentes en el cabello lleguen a la raíz y por lo tanto, que el pelo se ensucie. Por el contrario, cuanto más fino y liso sea, más rápido absorberá el aceite y se engrasará más rápido. En estos casos lo ideal es utilizar champús suaves y espaciar el lavado mínimo un día. Si el pelo es teñido también hay que evitar los lavados frecuentes para evitar que el cabello se seque en exceso y que el color se desvanezca rápidamente.

4. Enriquece tu rutina

El día que te laves el pelo, añade un paso en forma de pre-champú o aceite adaptado a las necesidades específicas de tu melena. Además de aportar nutrientes al cabello, alisan la cutícula antes de mojarla y ayudan a que durante la fricción que se produce al aplicar el champú, el pelo esté más protegido.

5. El acondicionador es tu aliado

Si eres de las que por tener el pelo fino o con tendencia grasa los desterraste de tu vida, ya va siendo hora de devolverles el lugar que se merecen. Ahora hay una variedad enorme para que encuentres el que más se adapta a las necesidades de tu cabello y empieces a utilizarlo de una vez por todas. Su uso es imprescindible no solo porque ayudan a mantener a raya el encrespamiento, suavizar el cabello y proporcionar brillo. Es que además, por otro lado, los acondicionadores actúan como un escudo extra que se suma a los protectores térmicos para salvaguardar la melena de las herramientas térmicas puesto que crean una película que recubre el pelo. Mi truco es aclararlo con agua fría, lo que conseguirá que quede más acondicionador residual en el cabello.

6. Aplica protector térmico, ¡y aplícalo bien!

El uso de protectores del calor es obligatorio para mantener un cabello radiante y sano si se van a usar herramientas térmicas. Pero tan importante como aplicarlo, es hacerlo bien y con generosidad. Separa pequeñas secciones de cabello y rocía cada una de ellas de arriba abajo con dos o tres pulverizaciones-. Cuando termines, peina para distribuir bien la fórmula. Estos productos son inútiles si no los aplicas en todo el cabello.

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7. Enfría tu cabeza

Si sientes que tu pelo está caliente después de secarlo con el secador o la plancha, significa que todavía se está “friendo”. Cuando retiras una sartén del fuego, el alimento que hay dentro sigue cocinándose y lo mismo ocurre en el cabello. Por eso, es muy recomendable acabar siempre con el secador en aire frío para bajar la temperatura.

8. Dale a tu cabello los mimos que se merece

Y una o dos veces a la semana apuesta por tratamientos más profundos. Tanto para el cuero cabelludo –nutrirlo, detoxificarlo y mantenerlo perfectamente libre de impurezas y perfectamente sano para que absorba mejor los nutrientes- como para cuidar el cabello de medios a puntas. Exfoliantes capilares, aceites para el cuero cabelludo y para el resto del pelo, mascarillas, e incluso cepillos masajeadores…, cualquier mimo extra es más que bienvenido y marca la diferencia a largo plazo.

9. Herramientas de peinado sí, pero de buena calidad

Invierte en herramientas de calidad para mantener el cabello sano. Merece la pena invertir en buenos cepillos y, aunque su precio sea más elevado que el de otros, si se cuidan, durarán para siempre.

10. Perfecciona tu técnica de cepillado

Para que el pelo esté brillante, sano y desenredado, hay que cepillarlo dos veces al día –por la mañana y por la noche antes de acostarte- durante aproximadamente un minuto. Y siempre se debe hacer desde abajo y hacia arriba porque si se cepilla desde la raíz, se daña el cabello. Además, cuando el pelo está mojado, siempre debe cambiarse de herramienta y apostar por peines de dientes anchos puesto que cuando el pelo está húmedo, es más débil, frágil y susceptible de romperse.